16.4.11

Vestir bien, pasar hambre

Me he topado esta mañana  con un artículo de The New York Times que parece conveniente para arrancar en la temática de "AGRITECTURA:bajo el asfalto está la huerta", por la importancia de los modelos productivos en la construcción del territorio.
Matt Nager para TNYT
William Neuman, que normalmente escribe sobre economía de la industria alimenticia, desglosa la actual situación agrícola en algunos de los estados más productivos de Estados Unidos, que en algunos sectores son los más importantes del mundo, o al menos, los que definen la dinámica de precios global.  Neuman comenta cómo la subida de precios de algunos cultivos básicos destinados al mercado de la alimentación, como el maíz y otros cereales, debido principalmente a la demanda de Etanol(paradójicamente,la producción de biocombustibles es uno de los principales factores de subida de precios de los alimentos básicos),y la mayor rentabilidad del algodón por la fuerte demanda de la industria textil, está generando que gran parte del los agricultores estén dejando de cultivar cereales para cultivar algodón, generando una subida en el precio de los alimentos básicos que afectará principalmente a países en desarrollo.

Valor del suelo agrícola en EEUU. Fuente Radical Cartograph
Observando más detenidamente la noticia, y conociendo un poco más el contexto, nos damos cuenta de la relevancia del asunto. Históricamente, las zonas agrícolas más productivas e importantes de EE.UU. son la cuenca del Mississippi y las del medio Oeste (norte de Texas y Kansas), y también en las que el gobierno americano tiene más intereses, ya que el gobierno federal tiene gran presencia en la rentabilidad de su sistema agrícola. Curiosamente, la noticia habla del aumento del cultivo del algodón y la reducción en los cultivos alimenticios en la zona de Texas, Arkansas, Mississippi, Tennessee y Carolina de Norte, las zonas que, como podemos ver en el mapa en blanco y negro sobre este texto, es más importante la influencia del estado. Independientemente de teorías conspiratorias para controlar los precios de los alimentos, que no nos sorprendería a nadie, desde mi punto de vista los sistema agrícolas de los países industrializados, son muy frágiles y dependientes de los lobbies empresariales, cuando lo que generan, es la base de las materias de primera necesidad.
Tipologías de cultivos en EEUU. Fuente Radical Cartography
La alimentación es una mercado seguro, pero también prioritario para la vida,y no es la primera vez que en EE.UU.(es el caso más agresivo) se  especula con su precio para favorecer otros mercados no tan básicos (como en este caso los de la industria textil). Un caso especialmente importante ocurrió en los 90, en el caso que sacó a la luz un empleado de Archer Daniels Midland (ADM), sobre acuerdos para subir los precios de los alimentos, lo cual sumó a una de las crisis más importante de los últimos 50 años, y que Steven Soderbergh llevó al cine en 2009. 
En el caso de esta batalla agrícola entre el algodón y los alimentos, no es tan necesaria los acuerdos especulativos e ilegales, simplemente la presión de la industria textil que fuerza y genera la necesidad de una continua renovación de su producción, como explicaba el documental emitido por Rtve, Comprar, tirar, comprar, sobre la obsolescencia programada.