17.5.11

El pre-Cyberpunk de Otomo

Dentro de la sección de "Arquitectura sin arquitectos", me gustaría archivar alguna información sobre las visiones urbanas de Katsuhiro Otomo. La primera de alguna de sus más atractivas historietas urbanas es "Pesadillas" (Dômu, 1983), editado por primera vez en España por Norma Editorial en 1991. En este tebeo, Otomo inicia su desarrollo de contextos urbanos asfixiantes y que son el principal referente gráfico del cyberpunk (aunque "Pesadillas" no la podamos entender como obra de "cyberpunk") que más tarde pondría en valor en la Neo Tokyo de "Akira" entre 1982 y 1990.

Pesadillas (Dômu, 1983),Katsuhiro Otomo
Pesadillas (Dômu, 1983),Katsuhiro Otomo
"Pesadillas" levanta muy altas expectativas tras las primeras páginas, para luego descender conforme la narración se va desarrollando. Esto se debe principalmente a la sugerente narración en su comienzo, en la que unos extraños incidentes están ocurriendo en un barrio de viviendas sociales de Tokyo, donde aparecen los cuerpos de gente que parecen haberse arrojado al vacío desde las inquietantes masas edificatorias, como si una fuerza sobrenatural diera carácter asfixiante e hipnótico a la arquitectura, y ella misma empujase al suicidio a sus habitantes. Esta cualidad viene influida por una época de expansión y crecimiento urbano en Japón de finales de los años 70, tal como transcribe Alfons Moliné de una entrevista a Otomo en el diario Yomiuri Shimbun: "Cuando vivía en la zona, llevaron a cabo un nuevo proyecto de viviendas públicas. En poco tiempo se llenó de parejas con salarios bajos y bebés recién nacidos. Parecía que nunca iban a adaptarse a esta especie de vida urbana congestionada, pero se encontraron atrapados en este mundo".Pero tras este prometedor inicio, que también ha inspirado no solo al ciberpunk, sino también al tan imitado cine de terror japonés en ejemplos como Dark Water (Honogurai Mizuno Sokokara, de Hideo Nakata, 2002), la historia deviene batalla entre entes caricaturescos con extrañas venganzas y fuerzas sobrenaturales que en realidad deja bastante que desear. Creo que esta carácteristica viene dada por buscar una representación antropomórfica al terror y efectos causados por estos entornos urbanos, pero la transcripción tan literal a personajes fantasmáticos genera una perdida del onirísmo con el que "Pesadillas" embriaga en su inicio. Pero el efectismo de sus representaciones arquitectónicas sobre la narración, asienta las bases de la importancia urbana de Otomo. Todos los críticos alaban esta característica y la fuerza expresiva de sus dibujos, pero no he conseguido leer ningún análisis que profundice en el oportunismo que producen los entornos de sus viñetas: ¿Por qué ese esfuerzo descomunal por la representación tan cuidada de estos entornos en la obra de Otomo?, ¿por qué en ningún momento resultan agotadores? es más ¿por qué se convierten en necesarios?. 

Viviendas públicas de Tokyo
Pesadillas (Dômu, 1983),Katsuhiro Otomo
La respuesta la he encontrado recientemente en Slavoj Zizek, en su libro Lacrimaen Rerum (Debate, 2005). En este trabajo, Zizek utiliza el concepto, extraido de ideas de Lacan, del "Gran Otro", como un ente fantasmático que con menos gracia otros llaman "el Sistema" o "Arriba". Pero este concepto del "Gran Otro" tiene más sentido en este ejemplo, el "Gran Otro" no es necesariamente una superestructura tirana que mueve los hilos de las dinámicas sociales, sino que es un agente externalizado, un "el resto de", una amalgama, el conjunto enjambre que hace que las cosas sean como son y que ejerce un poder sobre el individuo, del que son parte de una forma casi esquizoide todos los agentes políticos y subjetivos de una sociedad, todos a excepción del "Yo", que le resiste, si piensa en él Foucault, o fluye, si lo hace Deleuze. Aunque no es el momento de profundizar en este principio, el inicio de "Pesadillas" hace pensar que es este concepto, de forma consciente o subconsciente, el que discurre entre los dibujos urbanos de Otomo, la representación y presencia del "Gran Otro" en el desarrollo de la historia y su influencia sobre los personajes, y de algún modo, es ese "Gran Otro" el que Otomo intenta materializar en el cambio narrativo desde las arquitecturas asfixiantes hacia los personajes antropomorficos fantamáticos.

Pesadillas (Dômu, 1983),Katsuhiro Otomo

Pesadillas (Dômu, 1983),Katsuhiro Otomo