10.11.11

Jardin Parisien (Capítulo I)

Despues de un par de visitas a Paris, me he dado cuenta analizando el archivo de imágenes, que existe un hilo conductor en las experiencias que he tenido allí, el jardín, y por eso en Subterritorios.net vamos a ir publicando una serie de entradas dentro de la sección "Agritectura: Bajo el asfalto está la huerta", para archivar diferentes ópticas del jardín (abosolutamente personal, y para nada contrastadas)  de la breve experiencia parisina.
El jardín distante, pero atrapado y absorvido, la arquitectura se convierte en una lámina transparente. (Ville Saboye, Le Corbusier)

La primera experiencia es la que más me impactó, la visita a la Ville Saboye de Le Corbusier. Personalmente, tengo que reconocer, soy reacio a citar y encumbrar a los grandes maestros, sé que lo son, adoro sus obras y los respeto (y tal), pero tengo la impronta de reaccionar ante la contínua admiración ciega de los profesores que todos hemos tenido por una razón, no me siento identificado con su forma de entender al arquitecto y la arquitectura, no porque no me guste, sino porque no solo no me sirven, sino que estas ópticas son y han sido muy dañinas para los nuevos profesionales de la arquitectura...resumiendo: la prefesión ha dejado de ser como algunos de nuestros profesores, con todo su amor, nos han querido enseñar.

Pero a la vez tengo que reconocer que, al menos Le Corbusier, siempre me sorprende cuando visito sus obras. Desde mi punto de vista, lo grande del arquitecto suizo es su capacidad para generar una "experiencia arquitectónica", es decir, lo que experimentas al vivir su arquitectura no se puede ni trascribir y retratar en una imagen, y solo a partir de esa experiencia puedes comprenderla. Yo siempre había entendido la Ville Saboye como un modelo de la modernidad, un objeto-maniefiesto, un ovni que resumía ciertas cuestiones que en su contexto histórico eran realmente revolucionarias, que por su geometría, composición y forma de entender el habitar había generado un precedente... ¿Pero por qué el empeño de los estudiosos de Le Corbusier en no mirar más allá de su configuración estructural y los (fucking!) cinco puntos para una nueva arquitectura?. Todo lo estudiado de la Ville Saboye es banal cuando la experimentas, lo realmente valioso de su configuración es la capacidad de convertirse en un paño blanco/invisible, donde la naturaleza del jardín adquiere toda su importancia en la experiencia interior de la casa, atrapa la naturaleza y la transporta a lo doméstico, aunque como buen moderno, siempre desde una situación de espectación, plasmando precisamente un límite entre arquitectura y el jardín, como las dos caras de un misma moneda, a partir de la relación entre naturaleza y artificio.
La relación y la absorción de la naturaleza, contrasta con la condición de lo doméstico, una naturaeza interior de relaciones y movimentos. (Ville Saboye, Le Corbusier)

En contraposición al modelo moderno de Ville Saboye, y paradójicamente en el mismo día de excursiones, descubrí los jardines del Museo Du Quai Branly, del estudio de Jean Nouvel, cuyo principal acierto es la de la colaboración con dos de los jardineros/botánicos franceses más interesantes, el conocidérrimo verticalojardinero Patrick Blanc, y el teórico y maravillosérrimo Gilles Clement. Cada uno trabajando en su especialidad, Blanc genera un negativo de la Ville Saboye con jardines verticales para la fachada del edificio que da a la calle de acceso, en una búsqueda por diluir ese límite marcado por la modernidad entre naturaleza y artificio (y a su vez, paradójicamente, haciendolo aun más patente), y tambien desde una perspectiva más contemporánea, ya que la relación entre jardín y arquitectura se diseña para el espectador, no para el usuario. Por su parte Gilles Clement aporta una serie de sus "jardines en movimiento" como barrera de uso, acústica y espacial de la ruidosa Rue du Quai Branly, de nuevo a la inversa de Le Corbusier, en lugar de una naturaleza controlada, distante y (maravillosamente)atrapada, el jardín aquí es protagonista, salvaje y exuberante.
Superficie de fachada ajardinada. (Quai Branly, Patrick Blanc)
"Jardines en movimiento" y chicas bonitas. (Quai Branly, Gilles Clement)