15.12.11

El Microcosmos de los Jardines Obreros

Subterritorios tiene el placer de recibir este artículo de la arquitecta Urszula Ramus, de la Universidad de Gdansk, sobre los Jardines de los Trabajadores en Varsovia y que incluimos en la sección "Arquitectura sin arquitectos". Here in english and polish.
 
Jardín de los trabajadores
Por Urszula Ramus
Los jardines de los obreros son áreas verdes divididas en parcelas situadas en entornos urbanos. En Polonia hay alrededor a 5000 de ellos, y actualmente existe un debate sobre que debe hacerse con estas áreas. Las autoridades locales intentan eliminarlas porque entienden que da una imagen lamentable, especialmente sus pequeñas arquitecturas, más aun cuando se encuentran en el centro de las principales urbes, concretamente en Varsovia. Por otro lado existe un movimiento a favor de estos jardines, que los obreros han disfrutado durante décadas. Para ellos no es simplemente un trozo de tierra, sino un estilo de vida. Sea cual sea el resultado de esta discusión, los jardines son claramente un fenómenos interesante. 
La idea de los jardines de los obreros se desarrolló durante el final del siglo XIX, como una solución para el hacinamiento de las familias obreras en Inglaterra que vivían en grandes bloques y prevenir un aumento de la criminalidad. Estos jardines buscan proveer a las clases obreras de un lugar para descansar y encontrar cierta belleza en sustitución de la que no les era accesible en museos, teatros, etc…  Esta idea se extendió a otros países industrializados de Europa como Alemania, Francia, Suecia, Austria, Italia o República Checa.
Warszawa (1959) de Eustachy Kossakowski


En Polonia este fenómeno empezó a darse a principios del siglo XX. La mayor parte de los casos se situaban en distritos urbanos cercanos a los bloques de trabajadores. Durante la crisis, estos jardines que consistían en pequeñas parcelas de 250-600 m2, eran cedidas a los desempleados a muy bajo precio para que pudieran cultivar para la subsistencia. Tras la II Guerra Mundial, las autoridades comunistas promovieron aun más este modelo, cada lugar de trabajo que empleara a más de 200 trabajadores debería proporcionarles un jardín de los trabajadores. El objetivo era unir los trabajadores a la fábrica, pero las autoridades temían que dando demasiada libertad creativa a los trabajadores, esta pudiese afectar negativamente a la imagen de la ciudad. Todo estaba regulado, desde la ubicación y el tamaño de las cabañas, los materiales y colores, el tipo de la valla y puerta de entrada, e incluso cómo la tierra debía ser cultivada: las formas de las flores y los tipos de plantas. La forma debía seguir la función.
  
El plan del jardín perfecto
Resulta interesante observar como se sortearon estas restricciones, los jardines no son un reflejo del perfil estético socialista. Cada parcela es diferente. Los deseos individuales de creación son claramente visible aquí a lo largo de las formas elegantes de las puertas de entrada, los cenadores, porches de lujo, diferentes colores y adornos. Esto refleja el anhelo de la gente del pasado con las tradicionales casas señoriales, huertos familiares y este tipo de ambiente que no se puede encontrar en los grandes bloques colectivos. Esto se corresponde con la declaración de "las cinco pieles" hecha por Hundertwasser. Él creía que cada persona, para sentirse bien, debe tener derecho a diseñar su casa (la tercera piel).

Charla por le Derecho a la Tercera Piel con ocasión del Pintorarium action, Galerie Richard P. Hartmann, Munich, (Stefan Moses,1967)

Estos aficionados a la arquitectura construyen con las cosas que están a su disposición, en su mayoría materiales reciclados. Hay muchas ideas y soluciones interesantes con viejas bañeras, electrodomésticos rotos, muebles o incluso neumáticos. Este mosaico tiene un carácter de barrio dentro del barrio. Los trabajadores tienen aquí la posibilidad de diseñar, algo que normalmente no tendrían. Sólo que los diseños de los interiores de las parcelas son precisos en planta, aunque no respecto a la escala, que recuerda a algo ingenuo, como un juguete, como en el juego de los niños, donde todos los dispositivos imitan objetos reales pero más pequeños: sillitas, mesas, cerámica plástica, atc... También la imaginación juega un papel principal, de esta manera, los jardines de los obreros parecen ser zonas de juegos para los adultos, y por supuesto con un caracter naiv, que es una de las señas de indentidad de nuestra era.
 El callejón de las mujeres,el callejón de los tulipanes.

Las puertas

Las actividades

Bibliografía:
"Workmen's garden in Poland", Marja Chmieleńska
"Ogrody działkowe", Zofja Drwęska- Doeringowa
"Historia i struktura ogrodu rodzinnego", Beata J. Gawryszewska
"Organizowanie i zakładanie pracowniczych ogrodów działkowych", Tadeusz Kulicki